jueves, 24 de marzo de 2016

Para que todos sean Uno; como Tú, oh Padre, en mí, y yo en Ti, que también ellos sean uno en Nosotros (Juan 17:21)

Para que todos sean uno en Dios

Ley de Interacción y Resonancia Energética entre los Seres Humanos

Todo desequilibrio, así sea espiritual, mental, emocional, sentimental, o sea, la raíz de toda enfermedad física, es contagioso. Hace algún tiempo atrás, se tardaba unos 10 años en manifestarse como enfermedad física un desequilibrio energético. Cada día se está sucediendo de forma más rápida.

A través de la interacción y resonancia energética, nos conectamos a nuestros semejantes, sintiendo y muchas veces padeciendo las enfermedades del vecino y viceversa.

Dios está poniendo de su parte para que el ser humano se haga consciente de que "mientras exista tan solo una persona que sufra en el planeta, el resto de la humanidad sufrirá con ella" (Damián Alvarez). Ten en cuenta que Dios no permitirá ni que el hombre se destruya a sí mismo, ni que destruya Su creación.

Jesús, un Eslabón Sanador, un Niño Sanador

Nosotros, los Sanadores, siempre lo hemos sabido, hemos sido conscientes de ello. Un Sanador sana a la persona enferma, equilibra al desequilibrado, relaja al alterado, etc., pero la mayoría de las personas no son Sanadores (aunque todos podemos serlo) y en vez de sanar al enfermo y equilibrar al desequilibrado, son las energías del enfermo y del desequilibrado las que los enferman y desequilibran a ellos. Gracias que Dios ha puesto a un Eslabón Sanador o Niño Sanador en cada grupo, en cada familia, en cada lugar, para así romper el contagio energético entre los seres humanos.

Realmente, muchas personas creen que les están robando la energía, pero la realidad es que ellos están sanando a otras personas. Es la Ley de Interacción y Resonancia Energética, es la Ley de "todos somos uno", y hoy por mi y mañana por ti. Es Justicia Divina...

"...mientras haya aunque solo sea una sola persona enferma en el planeta, el resto de la humanidad lo sentirá y lo padecerá..."

Para que todos sean Uno; como Tú, oh Padre, en mí, y yo en Ti, que también Ellos sean uno en Nosotros (Juan 17:21)

Damián Alvarez
Gran Era del Amor