viernes, 31 de julio de 2015

Alaba a Dios con tus Alas de Ángel. Manual de Alas de Ángel de Damián Alvarez

Manual de Alas de Ángel. Un Libro para Ángeles de Damián Alvarez

 Amanece el Día y Amanece el Alma

"Aunque lo puedas hacer en tu casa, en tu piso, apartamento, etc., te recomiendo que las alabanzas a Dios las hagas al aire libre, quizás en la azotea o balcón de tu casa, o aunque solo puedas a través de una ventana.

Las Alabanzas a Dios, se pueden hacer a cualquier hora del día pero las mejores son al amanecer y al atardecer (puesta de sol).

Alabar a Dios lo puedes hacer todos los días, pero si este ritual te parece poco práctico por cuestiones de desplazamientos, inclemencias del tiempo atmosférico, etc., lo puedes limitar a llevarlo a cabo cada tres meses o solo cuando estés de vacaciones.

Los mejores lugares son aquellos donde puedas ver salir y ponerse el sol por el horizonte. Las playas son perfectas.
Mira siempre hacia el sol naciente y hacia el sol poniente mientras alabas.

Mantente en todo momento de pie hasta que termine la Alabanza. Tus brazos tendidos y relajados a lo largo de tu cuerpo. Levanta la cabeza mirando al horizonte (sol), y levanta tus Alas de Ángel hasta que se toquen sus puntas por encima de tu cabeza, a la altura de la Estrella del Alma.

Utiliza tus Alas de Ángel para Alabar a Dios, al Creador

Haz una Oración de Alabanza y Agradecimiento al Creador, por ejemplo:

 “Oh Gran Dios, creador de lo visible y lo invisible, te amo porque eres maravilloso con tu creación, eres único, poderoso. Grande eres en verdad, Dios de mi alma, de mi espíritu, de mi existencia. Te lo debo todo, omnipresente y omnipotente Padre celestial, llenos están el cielo y la Tierra de tu Nombre. Te alabo, te agradezco, te doy la gloria, porque tuyo es el Reino de los cielos y todos los reinos de la Tierra. Gracias, por este día maravilloso más de vida que me has regalado, gracias por ser mi Protector y Benefactor. Nada me falta gracia a tu Nombre y tu Palabra que es mi sustento y tu gran gloria, etc., etc., etc.”

La Oración debe de expresarse en silencio de forma interior hasta que se crea conveniente que el sol está lo suficientemente alto o cuando el sol se haya puesto por completo (atardecer).

Cuando termines la oración, sitúa tu rodilla derecha sobre la arena, tierra, suelo, mientras recoges tus Alas de Ángel hasta la posición de “Abiertas”. Tus manos las situarás sobre tu muslo/rodilla izquierda o las mantendrás cruzadas por las muñecas sobre tu Chakra Corazón. Cierra tus Alas ahora sobre tu cuerpo arrodillado, agacha la cabeza en señal de sumisión, respeto y humildad al Altísimo. Mantente así al menos treinta segundos en silencio, escuchando el Verbo, el sonido creador.

Levántate del suelo y abre tus Alas de Ángel, agítalas eufóricamente durante al menos treinta segundos también, para que te cargues de energía divina, y alegres tu cuerpo y alma.

Recoge tus Alas de Ángel y tan solo Sé Feliz

Recoge tus Alas, sé feliz…

No te preocupes, que tu cuerpo físico no se cansará. El trabajo lo desempeñarás con tus Alas y en silencio, por lo que es bastante discreto, exceptuando el momento de arrodillarse.

No te asombres si tus ojos se llenan de lágrimas de amor, emoción y agradecimiento durante la Alabanza o los momentos de silencio y/o de júbilo.

Tampoco te asombres si escuchas el Verbo, las energías de tu Creador, vibrando al unísono con tus energías y las de todo el universo.


Con el tiempo, verás otros ángeles cerca de ti, que se reúnen de la misma manera que tú, también para Alabar, Bendecir, Adorar, Glorificar, Agradecer a su Creador, Único y Gran Dios,… entonces ya no serás considerado un ángel humano, sino un ángel,…
te lo juro…"

Damián Alvarez

Los artículos de Damián Alvarez son partes de libros con copyright
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Gran Era del Amor