martes, 20 de diciembre de 2016

Número 13, Número Trece. El Número de la Buena Suerte

El Número Trece, el Número de la Buena Suerte que Sana y Protege

El número trece siempre se ha caracterizado por ser el número de la mala suerte, y no solo por los supersticiosos, sino por casi todo el mundo en general.
Parece ser que en los asientos de los aviones no se pone el número trece. Sé, a ciencia cierta, que la gran mayoría de los restaurantes no enumeran la mesa número trece sino utilizan el 12+1 (doce más uno).
Los hoteles intentan evitar la habitación número trece para no "molestar" de manera alguna a sus clientes.
A mucha gente no le gusta vivir en la casa número trece, aunque, cuando buscan un número de lotería, si termina en el trece, pues mejor que mejor. Así pues, la controversia está servida.
¿Es el número trece el número de la mala o la buena suerte?

La verdad es que el número trece encierra unos poderes extraordinarios que han intentado ocultar tanto la iglesia como aquellos ocultistas que usaban esos poderes en beneficio propio y no los deseaban compartir.
¿Qué mejor que convertir el número trece en un arquetipo negativo para ahuyentar a investigadores y curiosos?
Intentando encontrar una explicación a este misterio me encuentro con gente que dice que Judas fue el número trece. Realmente fue Cristo el número trece pero ahí queda eso. También dicen que los discípulos de Cristo eran trece, y que uno de ellos murió.

Los antiguos Atlantes ya Conocían el Poder del Uno en el Todo

Que el número trece esté envuelto en un misterio religioso nos da una pista de quién pudo crear tal misterio: la iglesia.
Pero ¿por qué la iglesia, la religión católica en este caso, pudiera desear que nos alejáramos de tal cifra? Pues, precisamente, porque el número trece es un número sagrado, un número cargado de poder y sabiduría. El número trece se compone de la cifra 1 (en este caso el ser humano) y el número 3 (en este caso la Trinidad, formada por Dios, sus energías creadoras y su creación, o por Dios, el Espíritu Santo y Jesucristo).

El número trece, representa pues, al individuo que se acerca a Dios, al Todo, sin intermediarios como pudieran ser las religiones. El número trece representa el derecho y la posibilidad de todo ser humano de acercarse a Dios por su cuenta.
Claro está que la religiones, al no querer perder adeptos oscurecieron el número trece para que le cogiéramos miedo. Sí, siempre ha sido así. El miedo ha sido la constante para manipular.

El número trece representa el poder del uno, representa al ser espiritual creado a imagen de Dios, chispa de la Llama, luz de la Luz. Somos grandes, fuertes, poderosos para acercarnos a Dios cada vez que queramos y obtener su Sabiduría y otras Bendiciones.

Las formas Equilibran o Desequilibran. El Número Trece Equilibra

Numerológicamente, el número 13 es igual a 1+3 que sería igual a 4, o sea, la manifestación divina, la creación. El hombre (1), dentro, pero cúspide de esa creación (4), con el poder del libre albedrío para integrarse en el Todo (4) o mantenerse alejado.

No es de extrañar pues que la iglesia ensuciara el número trece en beneficio propio como tantas veces ha hecho con otras cosas.

El número trece abre puertas, trasciende la materia, traspasa dimensiones, eleva el conocimiento, aporta paz mental, nos guía y nos ilumina. El número trece es Dios hecho hombre, el Cristo que guiará a las doce (12) tribus de Judea, las doce tribus del mundo.

De echo, el número trece se usa en sistemas de sanación, en meditaciones, contemplaciones, etc., para obtener, entre muchos otros beneficios, sabiduría espiritual y cambios alterados de conciencia positivos.

Devolvamos de nuevo al lugar que se merece a tal preciado número, convirtiéndolo en un arquetipo positivo: el número de la buena suerte. Dese cuenta que la superstición es miedo y el miedo lo contrario al amor.

Damián Alvarez

Los artículos de Damián Alvarez forman parte de libros con copyright
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Gran Era del Amor