sábado, 5 de julio de 2014

Fe, Vocación, Amor, Intuición. Dios y el Desarrollo Espiritual del Sanador

Dios se Manifiesta de Muchas Formas para Guiar al Sanador

El llegar a ser Sanador no es tarea fácil. Lo principal es que el futuro Sanador sienta la "llamada interior", tenga vocación. Sin vocación, "todo" es más o menos un juego que no lleva a ninguna parte.

Para ser Sanador profesional se necesita mucha vocación, no solo para estudiar esos temas que serán necesarios dominar como Anatomía, Fisiología, Nutrición, Herbología, Aromaterapia, Cristales de Cuarzo, etc., etc., etc., que le serán de gran ayuda para poder hacer un diagnóstico "real", así como para poder comunicarse con el paciente, otros Sanadores y otros profesionales de la salud, (en cuestión de tratamientos se puede estudiar toda la vida), sino que también se necesita gran vocación para afrontar y aceptar con valentía los grandes cambios que se sucederán en sí mismo a medida que se desarrolla de forma espiritual y se va sanando su vida. Tendrá que afrontar cambios (quizás) radicales en lo que se refiere a su integridad, honradez y amor.

La Sanación es Vida. Lo más Importante es que el Sanador sea Feliz

Su guía espiritual lo encontrará tarde o temprano, si sigue por la senda del amor y la honradez. Primero (quizás) no lo pueda distinguir, pero de seguro, estará ahí, caminando con usted, se expresará como su intuición. Lo importante es seguir a su "guía" allá donde lo lleve, sígalo siempre: Coma cuando tenga hambre, descanse cuando se sienta cansado, etc.

Escuche los mensajes que su cuerpo, mente y alma le envían constantemente. El creer, el tener fe en sí mismo es un "arma" muy importante en el proceso curativo y el desarrollo espiritual. El prestar atención a sus mensajes internos lo hará más equilibrado y más sano. Así mismo aprenderá a seguir a su "guía" y  desarrollará su "elevada percepción sensorial". Siga sus mensajes internos aunque le parezcan simples o tontos. Haga lo que le guste y le divierta. Haga lo que lo haga feliz.

Tenga en cuenta que todos somos guiados por Dios, así sea de forma directa o indirecta. Mientras más se desarrolle espiritualmente, más se elevará la frecuencia vibratoria de sus energías y más cerca estará de Dios.

Damián Alvarez
Gran Era del Amor