sábado, 14 de marzo de 2015

Los Dones de Dios. Cómo Recibir los Dones de Dios, los Dones del Espíritu Santo

Dones de Dios. Consecuencia de haber Recibido el Espíritu Santo

En la Biblia se puede leer que todos los dones de Dios son consecuencia de haber recibido el Espíritu Santo, por eso, muchas veces, son llamados "Dones del Espíritu Santo". También dice así: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba" (o sea, procede de Dios).

Un don es un regalo de Dios. Existen variedad de dones que se le pueden pedir a Jehovah. Algunos cuentan hasta 9 dones divinos. Otras personas involucran también las virtudes del amor dentro de los dones de Dios a la humanidad, como pudieran ser: La fe, la fortaleza, la piedad, etc.

Todos los Dones desaparecerán. Sólo el Amor permanecerá

Los Dones más comunes son los siguientes:

Don de Sabiduría y Conocimiento
Don de Fe
Don de Sanación
Don de Curación
Don de Actos de Poder (hacer Milagros)
Don de Profecía
Don de Hablar y/o Entender las Lenguas
Don del Entendimiento de los mensajes divinos
Don del Amor

"... y todos los dones desaparecerán, y solo permanecerá el amor" también está escrito.

Pídele a Dios cualquier Don, que, de seguro, te lo dará

Algunas personas desean recibir todos los dones de Dios. Algunos otros, prefieren "especializarse" en solo uno. Existe una idea entre los iniciados que creen que cuantos más dones recibas, más cerca estarás de Dios (idea infundada).

De todas formas, si deseas recibir un don de Dios se lo deberás de pedir de rodillas (podría ser virtual, solo visualizandote de rodillas con los brazos alzados) todos los días y todas las noches, durante un periodo de 3 años. Después de este periodo de tiempo, Dios te concederá el don que le hayas pedido.

Los Dones de Dios siempre serán para Servir a los Demás

Lo anterior expuesto podría parecer una tontería, pero realmente demuestra la perseverancia, la constancia, la disciplina, la lucidez, la inteligencia, la sabiduría, la fe, la paciencia, la humildad, etc., etc., etc., del orador, y sobre todo su sumisión a Dios.

Una persona demuestra que, en verdad, ha recibido el don de Dios cuando lo utiliza para servir a la humanidad.

Damián Alvarez
Creador del Sistema de sanación Angelical Carismático
Gran Era del Amor