domingo, 12 de abril de 2020

"No nos Dejes Caer en la Tentación más Líbranos del Mal" (Dios Protégeme de toda Energía Negativa en este Aislamiento)

Hasta Jesucristo fue Tentado por el "Príncipe de las Tinieblas"

"No nos Dejes Caer en la Tentación más Líbranos del Mal"

Existe quien nos tienta y existen las tentaciones. Existe un mal o un "maligno" del que debemos de protegernos, y Dios es nuestra protección más eficaz. Jesús lo sabía, ya que el mismo fue tentado por Satanás durante su retiro en el desierto.
Satanás no es ficticio, no es algo abstracto, ni tampoco la maldad que algunos aseguran existe dentro de cada ser humano. Tenga en cuenta que la mayor victoria del "príncipe de las tinieblas" es haber conseguido que mucha gente no crea en él, así él poder campar a sus anchas.

Satanás y sus secuaces, sus cómplices, así sean físicos como espirituales, nos tentarán con riquezas, sexo, poder, gloria, intentando hacernos creer en cierta manera que todo eso es amor, y nos aportará felicidad, pero realmente es lo que nos separa del amor. La tentación te ofrece algo (supuestamente de gran valor pero realmente sin valor alguno), para quitártelo todo. Jesucristo decía "¿de qué te vale ganarte el mundo si te pierdes a ti mismo?".

Por lo tanto, debemos pedirle a Dios que nos proteja, y existe una oración sencilla de protección que cualquiera puede utilizar a diario y en cualquier momento, ya que se puede decir en silencio, con el pensamiento, de forma interior: "Dios protégeme de todas las energías negativas". Esta oración se debe de decir cuando nos levantamos de la cama, antes de contestar al teléfono, antes de abrir la puerta a alguien, antes de emprender un viaje, antes de entrar a cualquier sitio, antes de dormir, etc., etc. No sabemos que nos deparará el futuro ni cómo, ni cuándo, ni a través de quiénes nos intentarán atacar.

Pídele a Dios que te Proteja y serás Protegido

Creas que la "oración de protección" te protege o no es lo de menos, por lo menos te acercará a Dios y te mantendrá alerta, despierto. Como decía Jesucristo "Velad y Rezad".
También existen oraciones más completas como la siguiente: "Dios protégeme de todas las energías negativas, todas las personas negativas y todos los seres negativos, en todos los planos, todos los niveles y todas las dimensiones".

Pero ¿cómo nos tienta y cómo protegernos de las tentaciones del diablo? ¿Recuerdas el retiro de Jesús en el desierto? Los 40 días de ayuno, aislamiento y meditación de Jesús donde Satanás lo tentó, encierran una gran enseñanza como todos los momentos de su vida conocida. Estas enseñanzas, tienen el mismo valor ahora, que hace 2.000 años, y se pueden utilizar a diario, ya que las tentaciones son las mismas ahora que en aquellos tiempos:

Jesucristo tenía hambre ya que había ayunado durante varios días, por lo tanto Satanás le tienta diciéndole: ¿Tienes hambre, si realmente eres el Cristo pues por qué no conviertes estas piedras en pan y comes?. Jesucristo le contesta que no solo de pan vive el hombre sino de todo lo bueno que procede de su Creador. Así cómo Jesucristo podemos evitar la tentación de robar o engañar cuando estemos pasando hambre u otras penurias en la vida.

Solo el Amor es Real. Todo lo Bueno procede de Dios

Satanás le dice entonces "si eres realmente hijo de Dios pues tírate por este precipicio que de seguro vendrán los ángeles a salvarte". Jesús le contesta: "Está escrito, no pondrás a prueba a tu Dios". La realidad es que la respuesta de Jesús es de una lógica transparente y sencilla, una verdad desmesurada por su simplicidad. Está claro que poner a prueba a Dios sería un síntoma de poca fe, y en Dios o se cree o no se cree, y no a medias o con condiciones. Ten fe, no dudes, porque el diablo te la intentará quitar, y luego se aprovechará de tu debilidad.

Entonces Satanás le dice a Jesucristo "Hazme una reverencia de adoración y te daré todos los reinos de la Tierra". Jesucristo le contestó "Solo a tu Dios alabarás que Dios puede crear hijos suyos hasta de las piedras". En esta tentación nos damos cuenta de todo lo que nos puede ofrecer el "maligno" para hacer que nos desviemos del "camino correcto": Poder, gloria, riquezas, etc. ¿De qué te vale ganarte el mundo entero si te pierdes a ti mismo", decía Jesucristo. Desconfía de los que te desean regalar cinco duros a peseta, lo más probable que no ganes nada sino que tengas que pagarlo con creces, quizás con tu propia alma.

Lo escrito anteriormente ilustra a grandes rasgos y básicamente de qué manera nos puede tentar el diablo, realmente no existen otras formas pero sí millones de variantes.
Lo esencial es que no perdamos la fe, que creamos ciegamente y al cien por cien en nuestro Dios y en nuestra esencia divina, en quién somos, y que no lo olvidemos.
Que no nos dejemos engañar con cosas efímeras por mucho que nos intenten hacer creer que son maravillosas (nunca cambies tu caballo por una silla de montar por muy bonita que sea), pero que no nos aportarán nunca la felicidad sino más bien la muerte.
Que sepamos diferenciar y escojamos a quién adorar, a quien amar, si a Dios o al diablo. Escoge bien.

Damián Alvarez





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