sábado, 28 de mayo de 2016

Sueños y Conciencia (Segunda Parte)

La Conciencia mental o física es solo una Séptima parte del Ser

Siempre hemos dirigido la atención al cuerpo físico, quizás porque es lo que se ve. Últimamente se le ha puesto también importancia a la mente.
Se sabe que tanto cuerpo como mente se estresan, se ponen tensos, se cansan. Lo que no se sabe, o no se sabía hasta ahora (a saber), y porque yo lo he descubierto, es que el cuerpo emocional, el cuerpo sentimental y los cuerpos espirituales superiores (por lo menos mientras están encarnados en un cuerpo físico) también se cansan.

La introducción anterior la hago porque la principal función del dormir es descansar, recuperar fuerzas, recuperar energía.

Todos los aspectos del ser humano se desgastan con el ajetreo de la vida. Date cuenta que la vida es una manifestación de nuestros cuerpos energéticos y físico, y que la vida fluye a través de nosotros.

Nuestros cuerpos, nuestras conciencias necesitan descansar para recuperar energía.
Existen diferentes maneras para recuperar la energía que gastamos y que nos produce la sensación de cansancio, así sea mental, físico, emocional, sentimental o espiritual (cansancio anímico, o también llamado cansancio interior profundo).

Nuestras Conciencias necesitan Sanación y Descanso

El ser humano recupera las energías a través del descanso mientras duerme, pero también durante las meditaciones diarias, técnicas de respiración, utilización de cristales de cuarzo de forma terapéutica, con los alimentos, etc.
Está claro que gastamos energía y debemos recuperarla para seguir viviendo. De alguna manera la recuperamos siempre. El cuerpo es sabio, el alma es sabia. Si duermes poco necesitas comer más. Las personas que meditan de forma asidua necesitan dormir menos, etc.

Los sueños, así sean agradables o pesadillas son una forma que tiene nuestro ser de deshacerse de la "basura energética" acumulada en sus cuerpos y que acarrea peso, cansancio.
Los sueños sexuales liberan a nuestra conciencia emocional de frustraciones y desengaños pero también de perversiones que serían debidas a desequilibrios en ese cuerpo emocional. Nuestro conciencia emocional se libera de todo lo que no es ético, moral, sano.

Los viajes astrales, que lleva a cavo el cuerpo astral o sentimental, abandonando los demás cuerpos energéticos, los controla una conciencia astral para satisfacer deseos que no se ha atrevido a vivir mientras estaba en estado "despierto".

El Despertar de la Conciencia y no la Conciencia Dormida

Sueños espirituales que no tienen nada que ver con lo aprendido, con cultura, religión, raza, etc., se experimentan con conciencias espirituales.

Podemos hasta ser conscientes de que estamos durmiendo y escuchar nuestros propios ronquidos. Hasta la conciencia mental, la conciencia que conocemos como tal, tiene dos aspectos: el intuitivo y el lógico. Cada uno de los hemisferios cerebrales se podrían entender como conciencias diferentes, de hecho, puedes dormir, soñar con un hemisferio y tener el otro hemisferio despierto, y por lo tanto ser consciente de que duermes, o de tus sueños.

El asunto, (realmente), es que como la conciencia mental es la que más utilizamos, (por regla general), es con la que interpretamos las vivencias de nuestras otras conciencias, y por eso creemos que es la única que tenemos. La experiencias espirituales, emocionales, sentimentales, las interpretamos durante el estado de vigilia con la conciencia mental, al igual que las emociones, sentimientos y experiencias anímicas de la vida, mientras estamos despiertos.

Conciencia Superior. Ser con Todo, en Todos, con el Todo y en el Todo

Por lo explicado anteriormente en este artículo y el anterior, se puede deducir que "nuestras conciencias" (y no conciencia), se liberan durante el sueño de tabúes, miedos, prejuicios, límites, complejos, etc., y son "ellas mismas", con el fin de relajarse, realizarse, descargarse, limpiarse, recuperar fuerzas, sanarse, demostrando con ello que Dios tiene razón, y que, aunque el mundo físico cotidiano, la cultura, o nuestros propios miedos, nos lo impidan, el ser humano tiene un potencial infinito, el ser humano es amor, el ser humano es un ser creado a imagen y semejanza de Dios.

De la misma manera, el ser humano, durante el sueño, limpia su conciencia de todo aquello que no vibra con las frecuencias del amor. De ahí las pesadillas. Conocido por todo Sanador experimentado es , que las persona con fuertes traumas (sustos y disgustos), frustraciones y/o penas, suelen padecer asiduas pesadillas. La mala conciencia, sentimientos de culpa, o el mero hecho de saber que se ha actuado de forma desconsiderada hacia sí mismo, los demás. la creación o Dios, o sea, todo lo que implica vivir sin amor, causa pesadillas atroces. Una prueba más de que el ser humano es amor y que el amor es su hábitat natural.

Damián Alvarez
26 Años Educando el Mundo
Gran Era del Amor