miércoles, 9 de noviembre de 2016

El Amor del Sanador

Sanador. Por Amor acepta la Ignorancia de sus Pacientes

Alguna vez escribí que "la persona más perfecta es la que actúa con amor, que debemos renunciar al perfeccionismo y actuar con amor, y actuando con amor nos acercamos a la perfección".

Nadie es perfecto, pero cuando trabajas en el “mundo espiritual”, cuando eres Sanador o ayudas a los demás en su desarrollo personal y espiritual, las personas creen que tienes que ser de una forma determinada (perfecto).

La creencia de que un Sanador tiene que ser de una forma u otra varía según las ideas preconcebidas al respecto que tenga cada individuo.

Muchas personas creen que para ser Sanador tienes que ser un Santo, pero no un Santo Santo, sino un Santo según las ideas preconcebidas de dicha persona, sus tabúes, prejuicios, etc.

Según las creencias, casi siempre erróneas de cada persona, lo que para unos es algo normal, para otros puede ser una barbaridad.


Según esos “eruditos” que se están muriendo en vida y acuden a ti para que los sanes y los enseñes a vivir, claro que un Sanador debe de tener una dieta equilibrada, hacer tanto y cuanto deporte, etc.,etc., etc., mientras que ellos tiran su vida a la basura.

De todas formas un buen Sanador es el que intenta ser cada día mejor, intenta ayudar (amar) al prójimo y educarlo en el Arte de Vivir. Un buen Maestro no tiene que estar sometido a una serie de reglas que un sistema corrupto inculca en sus adeptos, sino al contrario (como Jesús el Cristo) atreverse a romper con lo establecido, eliminar tabúes y prejuicios que encadenan los corazones y las mentes de los humanos.

Un buen Sanador es el que es él mismo, independientemente de las críticas y juicios de los demás. 


El mejor Sanador del mundo es aquél que actúa con amor y por amor soporta las críticas negativas de sus pacientes ignorantes hasta que aprenden a vivir.

Damián Alvarez
Gran Era del Amor